Centro asistencial en Almansa

Es un edificio de 1.360 m² destinado a centro asistencial y situado en Almansa, Albacete. Fue construido en el año 1973. Los cerramientos son de ladrillo cara vista o de hormigón visto con cámara de aire y tabique interior de ladrillo hueco. Las ventanas se han renovado recientemente casi en su totalidad y son de aluminio con rotura de puente térmico y vidrio doble (4/15/6); las que no se han renovado son de madera con vidrio sencillo. Tanto la calefacción como el ACS se producen en las calderas de gasóleo originales, y el ACS cuenta con un depósito de acumulación y un intercambiador de calor para la piscina. La refrigeración se hace con equipos individuales de rendimiento constante y en la iluminación (renovada en 2009) se utilizan fundamentalmente equipos fluorescentes, si bien también se usan algunos equipos de halogenuro o de vapor de mercurio en el gimnasio y la piscina por su gran altura La calificación inicial es una E, tanto en emisiones de CO2 (104.73 Kg CO2/m² · año) como en consumo de energía primaria (405.56 kWh/m² · año), si bien está muy cerca de la F, sobre todo en emisiones.

De estos datos se deduce que el principal emisor y consumidor del edificio es la calefacción, por lo que es aquí donde deben centrarse las medidas de mejora.

La iluminación, si bien representa el segundo emisor, tiene las mejores calificaciones parciales. Esto, unido al hecho de que se haya renovado en 2009, hace que, en principio, no se estimen mejoras en esta instalación.

La refrigeración representa un 11% de las emisiones, y su nivel de demanda es correcto (una D), siendo el principal problema la antigüedad de los equipos.

El ACS apenas tiene emisiones y gasto, pero esto es debido al bajo consumo estimado. Con la piscina a pleno rendimiento todo el año estos datos podrían cambiar notablemente a peor, ya que la calificación parcial de la instalación no es muy buena.

Tras el análisis de los resultados, del estado de cada instalación y de la envolvente, se han considerado tres opciones generales para mejorar la eficiencia el edificio:

  • Intervenir en la envolvente (1).
  • Intervenir en las calderas de ACS y calefacción (3, 4 y 5).
  • Intervenir en los equipos de climatización (2 y 6).

Estas tres opciones se han combinado entre sí, dando lugar a 17 medidas de mejora distintas para encontrar la que mejor responde a las necesidades de ahorro tanto de emisiones como de consumo energético, dentro de un adecuado retorno de la inversión.

De todas las opciones consideradas, las más interesantes desde el punto de vista económico son las que cambian la caldera por una nueva (5, 3 y 4), la eliminan e instalan un sistema de climatización por aire (6) o la que mejora la envolvente térmica, sustituye la caldera por una de biomasa y renueva los equipos de climatización (14).

Por lo que respecta a las emisiones, las más ventajosas son dos: la que mejora la envolvente térmica, sustituye la caldera por una de biomasa y renueva los equipos de climatización (14) y la que además, incorpora paneles solares para la producción de agua caliente (17); ambas obtienen una calificación B. Las opciones 5 y 6 obtienen una letra C.

Del análisis de todos los datos, las opciones más interesantes son la 5 y la 14, con un ahorro en emisiones de 70 y 78 toneladas anuales respectivamente y rentables a corto plazo la primera (12.000 € de ahorro en cinco años) o a medio (4.000 € a los diez la segunda)

Si estás interesado puedes leer el informe completo aquí.